¿Qué aparato necesito?
Tres preguntas. Te decimos qué tipo de aparato resuelve tu problema y los tres modelos que mejor encajan.
Cómo elegir un deshumidificador
Tres preguntas y tienes la respuesta.
1. ¿Cuánta humedad y cuántos m²?
Para un dormitorio o un piso pequeño, 10-12 L/día. Para un piso de 60-90 m², 16-20 L/día. Si tiendes ropa dentro a diario o hay moho en varias paredes, 20-25 L/día. Fíjate en las condiciones de la cifra: «a 30 °C y 80 %» es la medida estándar; en una casa a 18 °C extraerá menos.
2. ¿Compresor o desecante?
El de compresor es el habitual: extrae más y gasta menos con la casa templada. El de desecante rinde con frío (trasteros, bajos, segundas residencias) y es más silencioso, pero consume más.
3. ¿Dónde va a estar?
En un dormitorio, busca menos de 40 dB o modo noche. Si no quieres vaciarlo, desagüe continuo. Y siempre higrostato: lo pones al 50 % y se para solo.
Cómo elegir radiador o calefactor
Primero, el tipo según cuánto tiempo lo vas a usar.
Muchas horas seguidas: radiador de aceite o emisor
Dan un calor suave, constante y silencioso. El de aceite guarda el calor un rato al apagarse; el emisor suele traer programación semanal y se cuelga en la pared.
Un rato: calefactor
Calienta en segundos. Ideal para el baño antes de la ducha o el despacho por la mañana. Para el baño, siempre con protección IP.
Cuánta potencia
Orientación: 70-100 W por m² según el aislamiento. Un dormitorio de 12 m² necesita unos 1000-1200 W; un salón de 25 m², 2000 W o más.
Lo que de verdad ahorra
Todos los aparatos eléctricos gastan según su potencia. Ahorras con termostato, modo eco y programación, que evitan que funcione a tope cuando no hace falta.
Preguntas frecuentes
¿Deshumidificador o calefactor para la humedad?
Para la humedad, un deshumidificador: saca el agua del aire. Un calefactor sube la temperatura y reduce la condensación un rato, pero no quita el agua. En casas frías y húmedas, lo ideal es combinar los dos.
¿Qué gasta menos, un radiador de aceite o un calefactor?
A la misma potencia, lo mismo. El radiador de aceite es mejor para muchas horas (calor suave y constante); el calefactor, para ratos cortos. Ahorras con termostato, modo eco y programación.